Inactividad Física, Falta del Sueño y el Estrés Afectan la Productividad Empresarial
Autor: LCFD. Ruth García Camarena
Definitivamente, la inactividad física, la
falta de sueño y el estrés son factores que pueden tener un impacto negativo
significativo en la productividad empresarial:
1. Inactividad
física: la falta de actividad física de manera regular puede llevar a problemas
de salud como el aumento de peso, reducción de la circulación sanguínea al
cerebro (poco oxígeno al cerebro que causa somnolencia y pereza), disminución
de la concentración y la cognición, disminución de la energía y la pérdida de
resistencia, afectando de manera directa la capacidad de los empleados para
realizar sus tareas de manera eficiente y efectiva, para tomar decisiones y
resolver problemas.
2. Falta
de sueño: causa principal de la fatiga, la concentración, disminución
cognitiva, el estado de ánimo e irritabilidad de los empleados, haciéndolos más
propensos a no colaborar y a cometer errores en la toma de decisiones.
3. Estrés:
el estrés prolongado por mucho tiempo puede tener efectos adversos en la salud
mental y física de los empleados, presentándose problemas de salud como la
ansiedad, la depresión, la neurosis, la hipertensión y el agotamiento, que
afectan la motivación, la concentración y el compromiso en el trabajo. El
estrés también puede dificultar la toma de decisiones y reducir la capacidad de
manejar situaciones difíciles de manera efectiva. Un empleado estresado es más
propenso a ser antisocial, a cometer errores y a tener accidentes laborales.
La inactividad física, el sueño insuficiente y
los altos niveles de estrés prolongado se asocia con la presencia de
enfermedades no trasmisibles (ENT), deterioros de la salud y mayor riesgo de
mortalidad por todas las causas (Ekelund, 2011; Carson, 2016; Sampasa, 2020
& Clarke, 2021). De acuerdo a la
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2022, reporto que el 19.2% de
los adultos (18-64 años) no cumplen con las recomendaciones de actividad física
para la salud y que, el 30.7% de la población adulta tampoco duerme lo suficiente.
Asimismo, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informo que el 75% de
la población padece fatiga debido al estrés laboral.
Con base a este contexto, el lugar de trabajo
(por ejemplo, en oficinas) se utiliza cada vez más como escenario para la
promoción de la salud dado que es un lugar donde muchos trabajadores y
trabajadoras pasan gran parte de su tiempo (Clemes et al., 2016; Parry;
Straker, 2013; Thorp et al., 2012; International
Society for Physical Activity and Health., 2020).
Por
otra parte, en años recientes, ha habido un incremento en el interés sobre el
desarrollo y evaluación de intervenciones virtuales en actividad física y
comportamientos relacionados con la salud. Estas ofrecen algunas ventajas en
relación con las intervenciones presenciales (face to face interventions), como
por ejemplo la factibilidad y el potencial de incluir a un número amplio de
participantes a un costo relativamente bajo/asequible, la capacidad de
proporcionar retroalimentación; prevenir y manejar factores de riesgo,
incrementar la actividad física, disminuir el estrés laboral, entre otros
(Buller et al., 2015; Cooper et al., 2015; Goodman et al., 2016; Rabbi et al.,
2015; Richards et al., 2013).
¿Cómo
abordar estos problemas de salud laborar?
ü Fomentar
programas de actividad física y ejercicio durante la jornada laboral, por
ejemplo, cada 2 horas realizar actividades de movilidad por 5 minutos en el
punto de trabajo, como pararse, levantar los brazos, caminar, respirar
profundo, levantar las piernas, etc.
ü Promover
hábitos de sueño saludable, ofrecer espacios y recursos para gestionar el
estrés, sesiones de relajación y apoyo psicológico.
ü Ofrecer
un entorno de trabajo ergonómico que permita a los empleados moverse y cambiar
de posición durante la jornada laboral.
ü Establecer
políticas que fomenten un equilibrio entre el trabajo y la vida personal, lo
que puede ayudar a reducir el estrés y mejorar el bienestar de los
empleados.
